
Existen más de 10.000 proteínas únicas en el cuerpo humano, y ayudan en todo: desde formar la base de nuestros músculos y huesos, hasta combatir enfermedades, digerir los alimentos y enviar señales hacia y desde el cerebro.
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El músculo es la mayor reserva de proteína del cuerpo. Cuando consumís la cantidad de proteína que tu cuerpo necesita y realizás suficiente ejercicio, la proteína ayuda a proteger los músculos y a desarrollar fuerza.

Después de hacer ejercicio, nuestros músculos necesitan atención y cuidado. Las proteínas ayudan a reparar y reconstruir el músculo, permitiéndonos volver más fuertes.
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La proteína es uno de los nutrientes que más saciedad genera, por lo que consumir alimentos ricos en proteína puede ayudarte a sentirte lleno por más tiempo.
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El músculo esquelético utiliza grandes cantidades de glucosa y energía. Para favorecer el mantenimiento del peso y el control de la glucosa en sangre, es importante cubrir las necesidades diarias de proteína y mantener y desarrollar masa muscular a través del ejercicio regular.
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Junto con el calcio y la vitamina D, la proteína puede ayudar a mantener huesos fuertes, fundamentales para una vida activa y saludable a largo plazo.
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Los electrolitos, en especial el sodio y el potasio, son minerales esenciales para que el cuerpo funcione bien antes, durante y después de entrenar. El sodio ayuda a retener líquidos y mantener una correcta hidratación, mientras que el potasio colabora con la función muscular y la transmisión de los impulsos nerviosos. Durante el ejercicio se pierden a través del sudor, y si no se reponen pueden aparecer calambres, fatiga o baja de rendimiento. Por eso, consumir sodio y potasio en el momento adecuado ayuda a entrenar mejor, recuperarse más rápido y mantener el cuerpo en equilibrio.
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Las vitaminas B3, B6 y B12 cumplen un rol clave en la producción de energía y el funcionamiento del cuerpo antes, durante y después del entrenamiento. La vitamina B3 ayuda a convertir los alimentos en energía, la B6 participa en el aprovechamiento de la proteína y en la función muscular, y la B12 es fundamental para la formación de glóbulos rojos y el transporte de oxígeno. Cuando el cuerpo tiene un buen aporte de estas vitaminas, se reduce la sensación de cansancio y fatiga, se mejora el rendimiento y se favorece una mejor recuperación luego del ejercicio.